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NOSTALGIA MÁS QUE JUSTIFICADA. Fuente: Varios medios

28 Ago

Ya hablé de esto aquí, pero no está de más que una voz AUTORIZADA como Rosa María Calaf, que ha pasado por la UIMP, nos lo vuelva a recordar.

PLANTILLA DOTADA, FORMADA Y CON CRITERIOS PROFESIONALES  = INFORMACIÓN DE CALIDAD = PRESTIGIO= INFLUENCIA = VALOR = MUCHA PUBLICIDAD = RENTABILIDAD

Esto lo hemos cambiado por: MUCHA PUBLICIDAD + RECORTAR LA CALIDAD + RECORTAR LOS CONTENIDOS + RECORTAR LAS PLANTILLAS = PRODUCCIÓN INDUSTRIAL DE INFORMACIÓN = ESTANDARIZACIÓN DE LA OFERTA = BANALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN = PÉRDIDA DE INTERÉS DEL PÚBLICO = INFLUENCIA ARTIFICIAL = PRESTIGIO ARTIFICIAL… + INTERNET (INFORMACIÓN DE CUALQUIERA EN CUALQUIER MOMENTO) = ESTAMOS COMO ESTAMOS.

En fin, dejo las matemáticas y os dejo con la Calaf.

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Calaf critica que en el periodismo actual “se hace espectáculo y no información”

La periodista Rosa María Calaf ha criticado este jueves en Santander que en el periodismo actual “se hace espectáculo y no información” porque las empresas periodísticas “sólo buscan el beneficio económico”. Por ello, alertó de que esta falta de información es “muy grave” para la sociedad porque “corre grave riesgo de perder la libertad y la defensa de derechos que tanto ha costado conseguir”.

La ex corresponsal de TVE en Moscú, Nueva York o Asia-Pacífico, que intervino en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en el Seminario ‘Aproximación de los periodistas al dolor’ y en el ciclo de debates ‘Reflexiones para un mundo en cambio’, consideró al periodismo como “desorientado” porque los profesionales “están despistados” y no tienen “fuerza a la hora de defender la calidad informativa”.

La periodista catalana instó a los profesionales de los medios a “movilizarse”, aunque “no es fácil”, porque se está en un momento “de lucha” en el que el periodista está “perdiendo peso” ya que “lo comercial y el marketing priman sobre la información”.

Como ejemplo de esta pérdida de calidad, remarcó que “la televisión se ha convertido prácticamente en un titular” porque “ni contextualiza ni profundiza” en las noticias, y lamentó que las crónicas de televisión sean de poco más de un minuto cuando hace unas décadas duraban tres.

“Parece que hay que entretener y divertir, pero la información no tiene que divertir, debe ser interesante y presentarse de manera atractiva”, destacó Calaf, para quien la falta de contextualización en la información “pone en riesgo una credibilidad que se está perdiendo, si no se ha pedido ya”.

Respecto al V Premio José Couso a la Libertad de Prensa, que recibió en abril, aseguró que “preferiría no tenerlo porque significaría que el cámara de Tele 5 seguiría vivo”. Sin embargo, reconoció que “no se puede pedir más” al recibir un galardón sobre la libertad de expresión, ya que es un reconocimiento al trabajo hecho “con rigor y honestidad”.

“En este tipo de temas nunca se llega a ninguna condena”, afirmó resignada ante la falta de responsables en la muerte de Couso en Bagdad en 2003. “Es evidente lo que sucedió, pero nadie va a pagar por ello”, continuó Calaf, para quien es “dramática y muy grave” la impunidad que se da en una sociedad “en la que casi todo es posible”, porque, a su juicio, “el escándalo ya no escandaliza” y esto deriva en “una sociedad sin valores”.

El tsunami fue “lo más tremendo” que ha vivido

En un recorrido sobre los casi cuarenta años de labor profesional en TVE, Calaf reseñó el tsunami del año 2004 como “lo más tremendo” que ha vivido debido “a la amplitud de la devastación”. No obstante, aclaró que ante tragedias de “personas que han perdido todo”, se hace “lo que se puede” como persona y como periodista, “pero se siente que es bien poco”.

Esta amante del espacio señaló “la posibilidad de acceso” al Programa Espacial Soviético, dentro de un traje de astronauta o en la prueba de aceleración y despegue, como uno de los momentos “más sorprendentes” de su carrera profesional. Asimismo, recordó su viaje a la Antártida, “uno de los sitios más diferentes del mundo”.

Un dato curioso de su biografía es que ha visitado 170 países de los 192 que reconoce la ONU, aunque calificó como “un reto personal” ir a los que le faltan. Para Calaf “no hay libro que recoja lo que enseña viajar: conocer a la gente de primera mano”, por lo que lo recomendó “porque no se aprende tanto en ninguna otra actividad”.

Respecto al final de su vida profesional como corresponsal dijo que “de momento” no la echa de menos, aunque “quizá en unos meses sí”. No obstante, reconoció que la acogida que ha tenido al volver a España, que “nunca” se cansará de agradecer, le ayuda a “canalizar” su pasión por el periodismo “en otra dirección”, como la docencia o la participación en debates.

LECTURA OBLIGADA, fuente: PEROGRULLO

29 May

Una vez más Perogrullo vuelve a ilustrarnos con un acertadísimo diagnóstico sobre la agonía de la prensa escrita. Parece que los grandes editores norteamericanos van a ser los primeros en tirarse por la ventana ante la falta de soluciones a la crisis endémica de la profesión, acentuada por la crisis económica mundial. Su previsible paso atrás puede precipitar y sobre todo, adelantar, lo inevitable. El autor lo expresa de manera muy gráfica, haciendo honor a su nombre. Os dejo con el suicidio de la prensa de papel…

El día que la prensa se suicidó

28 Mayo 2009 – Escrito por Perogrullo

En un suburbio de Chicago se celebra hoy una reunión de directivos de grandes empresas periodísticas. Como centenares de ellas que se han celebrado anteriormente, se va a discutir cómo hacer negocio fabricando y distribuyendo noticias en un mundo en que la existencia de Internet lo ha hecho francamente difícil. Existe la terrible posibilidad de que esos directivos conciban y pongan en marcha un plan para cerrar sus contenidos en Internet, y cobrar por el acceso. Si lo hacen, estarán dando por supuesto que lo único que haimpedido tradicionalmente el éxito de semejante idea es la competencia; cuando un medio intentaba cobrar lo único que conseguía era expulsar a sus posibles lectores, que se iban a los medios aún gratuitos. Así que sin decirlo, porque eso iría en contra de la legislación estadounidense, es probable que los más importantes grupos de medios de los EE UU en breve cierren todos o parte de sus contenidos, y exijan un pago a quien los quiera leer. De esta manera pretenden aliviar la profunda crisis económica que azota al sector, y reivindicar el valor de sus productos.

Lo malo es que cobrar a los lectores es una idea estúpida, estúpida, estúpida, que demuestra que esos ejecutivos no entienden el negocio en el que están, y que va a acelerar la muerte de sus empresas. Lo cual, a estas alturas, puede ser hasta una buena noticia: cuando los periódicos mueran y desaparezcan de la escena podremos empezar a pensar en cómo salvar al periodismo.

Contemplar a los medios intentando cometer actos contra la libre competencia para salvar productos obsoletos y caducos como son los periódicos evoca esa situación terrible de vivir la agonía de un pariente querido pero mortalmente enfermo. Ver cómo los directivos de la prensa son capaces, con la excusa de salvarla, de violar todos sus principios pidiendo subvenciones, privilegios y otras intervenciones estatales y actuando como la retaguardia de la sociedad da mucha pena. ¿Qué clase de vida pueden tener unos medios salvados así? ¿Cómo puede un negocio basado en la publicación, en hacer pública información, intentar salvarse erigiendo barreras a la información? ¿Es que el sufrimiento de esos gigantes heridos que antaño fueron grandes no tiene final? ¿No sería mejor acabar ya con su dolor?

Es lo único bueno que puede salir de esa reunión: si el sector de la prensa se pone de acuerdo y bloquea simultáneamente el acceso de los lectores de Internet a sus noticias, su agonía se verá sustanciamente recortada: sus empresas morirán en meses, en lugar de en años. Van a amputar el único miembro sano que les queda, el único que todavía crece y tiene vigor, para intentar salvar un cuerpo ya muerto. Lo cierto es que cuanto antes, mejor, porque está claro que el colapso de sus empresas y sus productos es lo único que va a convencer a los medios de que no es eso; de que cobrar la información al lector no es la solución. Que para salvar al periodismo hay que acabar con los periódicos, e incluso con las noticias; que hay que reinventar la oferta a los lectores desde cero, y rediseñar desde las funciones y formación del periodista a la estructura y tamaño de la redacción y la empresa informativa. Que hay que tirar las preconcepciones y empezar a pensar sin tabúes. Que para salvar el concepto de la prensa hay que eliminar su presencia en las cabezas de ejecutivos y periodistas. Sólo el desplome definitivo de la industria va a permitir este replanteamiento radical, así que tal vez la reunión de Chicago sea después de todo una buena cosa. Por tristes y terribles que sus efectos vayan a ser a corto plazo. Una pena.

LO DE LA PRENSA ESCRITA. Fuente: PEROGRULLO

17 Abr

castanas

 

Pero que vago estoy últimamente. Otra vez copio/pego un texto interesante. Es el tema ese del periódico de papel. La última vez que tuve un pálpito similar se hundió el sector de la construcción. Perogrullo lo expresa magníficamente.

 

Resolviendo el problema equivocado

16 Abril 2009 – Escrito por Perogrullo

Las empresas, y sobre todo las categorías de producto, no desaparecen porque alguien comete un error o porque un problema no se resuelve. Desaparecen porque se arreglan los errores que no son; porque se resuelven los problemas equivocados. El principal problema de contaminación de las ciudades a finales del siglo XIX y principios del XX era la bosta de caballo. Pero ese problema no se resolvió con métodos más eficientes de recogida de estiércol; se resolvió eliminando los caballos como sistema principal de transporte por medio de su reemplazo por tranvías, autobuses y automóviles. En la vieja leyenda sobre los fabricantes de hielo de Nueva York las mejoras en la eficiencia de la producción y distribución de barras de hielo no detuvieron el imparable avance de las neveras domésticas. Los productos que eliminan viejas categorías sólidamente asentadas en el mercado no los reemplazan, sino que los vuelven inútiles; un ordenador digital no es un ábaco más eficiente, es otra cosa que casualmente elimina la necesidad del ábaco. Es por eso que argumentos a favor de los periódicos como el siguiente son tan patéticos, y tan tenebrosos para el futuro del papel; porque si la mejor defensa del periódico de papel es que en Internet no se pueden pasar las páginas adelante y atrás… el diario está muerto. Hay próceres de la profesión periodística que piensan de verdad que las características táctiles y de facilidad de uso del fajo de papeles que es hoy un diario garantizan su pervivencia, dado que Internet no puede (por supuesto que no) reemplazar esa sensación. Tampoco puede manchar las manos de tinta, ni envolver bocadillos. Pero si alguien piensa en serio que el diario sobrevivirá porque la gente siempre va a necesitarlo para envolver castañas, está condenado: acabará produciendo un excelente material de envolver, resolviendo el problema equivocado. Porque producir papel manchado es un noble oficio, pero no es periodismo. Y si alguien pretende remedar en Internet el papel estará también resolviendo el problema equivocado. Ahora sí que temo de verdad por el futuro de mi sector y de mi profesión.